Instituto Mexicano de Control de Calidad, A.C.
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PREMIO CARLOS H. VILCHIS VILLASEÑOR - 2026



GANADOR 2026 - Dra. Ma. Antonieta Zuloaga Garmendia
Coordinadora de Servicios Tecnológicos
CIMAT- Centro de Investigación en Matemáticas
Campus Aguascalientes

Discurso de Aceptación PREMIO CARLOS H VILCHIS VILLASEÑOR POR EL DESARROLLO Y APLICACIÓN DEL CONTROL ESTADÍSTICO DE CALIDAD 2026

Dra. Ma. Antonieta Zuloaga Garmendia

54° Congreso Nacional de Calidad – Instituto Mexicano de Control de Calidad, A.C. (IMECCA)

Muy buenos días, Ing. José Francisco González Prado, Presidente de IMECCA, distinguidos ponentes, panelistas y profesionales que nos acompañan.

Quiero comenzar expresando mi más profundo agradecimiento al Instituto Mexicano de Control de Calidad, A.C., a su Comité de Premiación y a la Fundación Agapito González por honrarme con el PREMIO CARLOS H VILCHIS VILLASEÑOR POR EL DESARROLLO Y APLICACIÓN DEL CONTROL ESTADÍSTICO DE CALIDAD 2026. Hago extensible este reconocimiento a todas las personas, instituciones y colaboradores que han caminado a mi lado a lo largo de este trayecto. Sin embargo, ningún logro profesional estaría completo sin el pilar fundamental de mi vida: mi familia. Agradezco infinitamente a mi esposo por su apoyo incondicional, a mis hijos por ser la fuerza y el motor de mis días, y a mi madre por sus enseñanzas y amor infinito. Gracias por ser el cimiento de cada uno de mis pasos.

Es un verdadero honor para mí expresar mi más sincero agradecimiento al Instituto Mexicano de Control de Calidad, a su Comité de Premiación y a la Fundación Agapito González por otorgarme el PREMIO CARLOS H VILCHIS VILLASEÑOR POR EL DESARROLLO Y APLICACIÓN DEL CONTROL ESTADÍSTICO DE CALIDAD 2026.

Recibir esta distinción en el marco del 54° Congreso Mundial de Calidad tiene un significado extraordinario. No solo reconoce una trayectoria profesional, sino que nos invita a reflexionar sobre la evolución de nuestro sector a lo largo de más de cuatro décadas de desarrollo industrial y tecnológico en México y el mundo; un camino donde la calidad, la ciencia, la tecnología y, por encima de todo, las personas, se han entrelazado de manera inseparable.

Este galardón lleva consigo además una connotación que asumo con profunda humildad y compromiso: tengo el honor de ser la primera mujer en recibir el PREMIO CARLOS H VILCHIS 2026. Lo recibo con orgullo, pero sobre todo con una inmensa responsabilidad histórica. Detrás de cada mujer que ocupa un espacio que antes parecía inalcanzable, están las historias de quienes abrieron brecha con tenacidad, y el compromiso indeclinable hacia las jóvenes, Ingenieras e investigadoras que vienen detrás, para asegurarles que estos escenarios de ciencia, ingeniería y alta tecnología también les pertenecen por derecho.

Al contemplar la historia moderna de la calidad, resulta fascinante observar la profunda metamorfosis de sus metodologías. Quienes iniciamos nuestro viaje técnico en la década de los 80 recordamos bien cómo el control de calidad se centraba principalmente en la inspección del producto terminado y en el control estadístico de procesos (SPC). Años más tarde, en 1993, tuve la oportunidad de certificarme como una de las auditoras pioneras en sistemas de gestión de la calidad bajo las normas ISO 9000. En aquel momento, gran parte de esta actividad estaba reservada a firmas extranjeras; formar parte del grupo de profesionales mexicanos que comenzó a construir capacidades técnicas propias para nuestras empresas e instituciones fue un verdadero hito.

Con el cambio de milenio, la calidad dio un salto cualitativo crucial hacia la excelencia operativa y la reducción radical de la variabilidad. Una disciplina concebida en los años 80 por visionarios como Bill Smith y Mikel Harry en Motorola, orientada a alcanzar la meta de 3.4 defectos por millón de oportunidades (DPMO), fue escalada globalmente por empresas como General Electric bajo el liderazgo estratégico de Jack Welch, transformando a Seis Sigma de una potente herramienta estadística en una estrategia corporativa de alto impacto.

Inspirados por esa visión, en el año 2001 tuve el privilegio de liderar la organización del Primer Simposio de Metodología Seis Sigma en Aguascalientes y en el país. Reunir en nuestra región a especialistas internacionales como el Dr. Gerald J. (Gerry) Hahn, que se jubiló como Gerente de Estadística Aplicada, GE Research and Development (ahora GE Global Research) en 2001, junto a empresas tractoras de la talla de Kodak, Xerox, Bombardier, Kenworth, Mabe entre otras muchas, nos permitió demostrar que la matemática aplicada, la estadística y el rigor del ciclo DMAIC no eran abstracciones teóricas, sino herramientas estratégicas indispensables para resolver problemas industriales complejos, eliminar desperdicios y generar valor sostenible.

Con el paso de las décadas, fuimos testigos de cómo la gestión de calidad evolucionó del Aseguramiento de Calidad al Modelo Lean-Six Sigma, de la gestión normativa a la ingeniería estadística aplicada, hasta encontrarnos hoy en la cúspide de una transformación sin precedentes: la Industria 4.0, la Calidad 4.0 y el Seis Sigma Digital.

Hoy presenciamos la convergencia de la digitalización, el Internet de las Cosas (IoT), la analítica avanzada, la ciencia de datos y la inteligencia artificial. La capacidad de recopilar y procesar volúmenes masivos de datos en tiempo real nos permite evolucionar desde los gráficos de control tradicionales hasta el monitoreo algorítmico continuo, pasando de la detección reactiva de fallas a la predicción preventiva. Sin embargo, en esta era digital debemos mantener la máxima claridad conceptual:

  • La tecnología por sí sola no garantiza la excelencia.
  • La inteligencia artificial jamás sustituirá al criterio humano.
  • Los datos no reemplazan a la ética ni a la responsabilidad.
  • Y la automatización nunca sustituirá el talento y la sensibilidad de las personas.

Desde mi ingreso en 1999 al Centro de Investigación en Matemáticas (CIMAT), y a lo largo de mi trayectoria en la Coordinación de Servicios Tecnológicos y la Dirección de la Unidad Aguascalientes, he promovido la certeza de que la ciencia cobra su verdadero sentido cuando se traduce en soluciones reales para el sector productivo y en bienestar tangible para la sociedad. A través de iniciativas que ha impulsado el CIMAT como la Especialidad en Métodos Estadísticos, el Laboratorio de Alta Especialidad en Ingeniería Estadística, la Maestría en Modelación y Optimización de Procesos y el Encuentro de Jóvenes en Ingeniería, hemos demostrado que la alianza tripartita entre academia, industria y gobierno es el motor fundamental del desarrollo nacional.

Por todo ello, este premio no me pertenece únicamente a mí. Lo comparto con mis colegas, investigadores, estudiantes, empresarios y colaboradores del CIMAT y del ecosistema tecnológico. Lo dedico con especial cariño a todas las mujeres ingenieras y científicas que continúan derribando barreras, y muy especialmente a las niñas y jóvenes que sueñan con transformar el mundo a través de las disciplinas STEM. A ellas les digo: no permitan que nadie ponga límites a sus aspiraciones; cada espacio conquistado por una mujer debe servir para mantener la puerta abierta a muchas más.

El PREMIO CARLOS H VILCHIS VILLASEÑOR honor a su memoria y trayectoria como pionero del control estadístico de la calidad en México. Al recibirlo, reafirmo mi compromiso de seguir impulsando una cultura de excelencia que combine ciencia para comprender, tecnología para transformar y criterio humano para guiar el rumbo de nuestro progreso.

Agradezco nuevamente al IMECCA por esta distinguida consideración. Que este 54° Congreso Nacional sea el catalizador de una calidad cada vez más humana, científica, sustentable e incluyente.

Muchas gracias.